Con reporte de normalidad en el orden público durante la jornada electora del pasado domingo 25 de octubre, la ciudadanía tambeña eligió como su nuevo Alcalde al Ing. Juan Pablo Barrera. De esta manera los tambeños le apostaron a la juventud y a la garantía de continuidad de los procesos de la actual Administración que anunció Juan Pablo Barrera durante su campaña política. Ahora el reto será la gestión de proyectos de diferentes opciones, especialmente, del Sistema General de Regalías y de las oportunidades que emanen de la firma del acuerdo de paz con las FARC, en el posconflicto. La diferencia que logro Barrera Fajardo frente a la segunda mejor votación para la Alcaldía fue de 310 votos. Fuente del resultado: Registraduría Nacional del Estado Civil
El Tambo, Nariño, Colombia. Bienvenido(a).

Comentarios
Familias como la de don Eduardo Dorado afortunadamente hay muchas en El Tambo. Gente horada y trabajadora.
A William hay que respetarlo y colaborarle para que haga lo que El Tambo necesita: Crear fuentes de trabajo y progresar con dignidad hacia una cultura superior.
Para fomentar el trabajo e impulsar el desarrollo le sugiero comprometerse con las obras públicas, pero, eso sí, con mano de obra y talento Tambeño.
No baya a gastar la platica del municipio, incluída la de las regalías, en jolgorios, borracheras y músicos de despecho, como han hecho algunos de sus antecesores bajo la promoción del cura parroco.
Exija que el cura, las monjas, los motoristas, los ganaderos, los miembros de las colonias y todo aquel que quiera celebrar berbenas y fiestas pongan su propia plata.
Los recursos del municipio son para favorecer a los pobres. Crée fuentes de trabajo, dé oportunidad a los Tambeños. Artistas, artesanos, campesinos, niños, mujeres y en genertal el pueblo trabajador necesita oportunidades. Dar trabajo y oportunidades a los necesitados no es difícil si se actúa con voluntad y se gobierna con respeto y autoridad, imponiendose ante los manipuladores.
De manera cariñosa y muy respetuosa le advierto, eso sí, que los gastos en músicos de despecho son los más detestables que puede hacer un alcalde. "Es pagar para envilecer al pueblo", no lo haga; más vale que lo critiquen por defender lo que es de todos, que recibir elogios de los borrachitos de siempre.
SUERTE Y QUE DIOS LO BENDIGA.
QUE VIVA EL TAMBO PINTADO, CARAJO.