Nuevamente el nombre de nuestro municipio por lo alto, con la presentación de Joan Sebastián Burbano, en el programa de Caracol televisión en el programa “Yo me llamo”, el nombre de El Tambo Nariño, se encuentra surcando el firmamento, la nueva estrella de la canción popular, en esta oportunidad representando al ídolo de multitudes “Julio Jaramillo”. Su escogencia y preselección se hizo en la ciudad de Pereira, posteriormente llegó a Bogotá donde estaban los 32 mejores imitadores de Colombia, con el paso del tiempo se han eliminando participantes y en el momento que escribimos esta nota, Joan Sebastián se encuentra dentro de los veinte mejores de Colombia. El jurado ha sido implacable con sus conceptos, para cada uno de los concursantes, hasta el punto de que nuestro Julio Jaramillo estuvo amenazado, pero luego de una gala impecable fue “rescatado” y continúa en la marcha como uno de los firmes aspirantes a este título. Campaña de Apoyo Los tambeños dando muestras ...
El Tambo, Nariño, Colombia. Bienvenido(a).

Comentarios
Familias como la de don Eduardo Dorado afortunadamente hay muchas en El Tambo. Gente horada y trabajadora.
A William hay que respetarlo y colaborarle para que haga lo que El Tambo necesita: Crear fuentes de trabajo y progresar con dignidad hacia una cultura superior.
Para fomentar el trabajo e impulsar el desarrollo le sugiero comprometerse con las obras públicas, pero, eso sí, con mano de obra y talento Tambeño.
No baya a gastar la platica del municipio, incluída la de las regalías, en jolgorios, borracheras y músicos de despecho, como han hecho algunos de sus antecesores bajo la promoción del cura parroco.
Exija que el cura, las monjas, los motoristas, los ganaderos, los miembros de las colonias y todo aquel que quiera celebrar berbenas y fiestas pongan su propia plata.
Los recursos del municipio son para favorecer a los pobres. Crée fuentes de trabajo, dé oportunidad a los Tambeños. Artistas, artesanos, campesinos, niños, mujeres y en genertal el pueblo trabajador necesita oportunidades. Dar trabajo y oportunidades a los necesitados no es difícil si se actúa con voluntad y se gobierna con respeto y autoridad, imponiendose ante los manipuladores.
De manera cariñosa y muy respetuosa le advierto, eso sí, que los gastos en músicos de despecho son los más detestables que puede hacer un alcalde. "Es pagar para envilecer al pueblo", no lo haga; más vale que lo critiquen por defender lo que es de todos, que recibir elogios de los borrachitos de siempre.
SUERTE Y QUE DIOS LO BENDIGA.
QUE VIVA EL TAMBO PINTADO, CARAJO.